Manchester (2)

Diálogo sobre innovación basada en el territorio: Gran Mánchester y el País Vasco

Mesa redonda, Alliance Manchester Business School  |  26 de junio de 2026

Participantes:

Elvira Uyarra (MIoIR, Universidad de Mánchester), Gorka Espiau (ALC, EHU), Julia Martínez (ALC, EHU), Alan Harding (GMCA y Universidad de Mánchester), Rubén Sanz Ferrero (Consulado General de España en Mánchester), Matt Ziembla (MIoIR, Universidad de Mánchester), Usman Aziz (MIoIR, Universidad de Mánchester), Mabel Sánchez Barrioluengo (MIoIR, Universidad de Mánchester), Matthew Kershaw (GMCA), Coral Grainger (especialista en desarrollo económico y competencias), Kieron Flanagan (MIoIR, Universidad de Mánchester), Katie Penney (The Productivity Institute, Universidad de Mánchester), Mandy Parkinson (Universidad de Salford).

Resumen del debate:

1. La innovación como transformación territorial a largo plazo

La mesa redonda reunió a investigadores, responsables políticos y profesionales del Gran Mánchester y del País Vasco para analizar la evolución de las políticas de innovación basadas en el territorio, comparar experiencias e identificar lecciones para el futuro desarrollo regional.

 

La sesión se inauguró con una presentación del proyecto de investigación vasco, que recorre 50 años de políticas de ciencia, tecnología e innovación desde el restablecimiento del autogobierno hasta la actualidad. El caso vasco se presentó como un ejemplo excepcional en el que la modernización industrial, el crecimiento económico, el desarrollo social y la reducción de las desigualdades han avanzado de forma conjunta a lo largo de varias décadas.

 

La investigación sostiene que tan importante es catalogar las políticas aplicadas como entender por qué se tomaron esas decisiones. 

2. Liderazgo colectivo, pragmatismo y la crisis como catalizador

Una pregunta frecuente que surgió fue si el éxito de la transformación territorial se debe principalmente a un liderazgo visionario o a una acción colectiva más amplia. En el caso del País Vasco, los grandes cambios políticos surgieron de una combinación de liderazgo político y un sólido consenso social, y los períodos de crisis crearon las condiciones para la colaboración y la experimentación interinstitucional.

 

Los participantes establecieron paralelismos con el Gran Mánchester, donde el progreso ha dependido a menudo de relaciones de trabajo pragmáticas entre las autoridades locales, las universidades, el Gobierno nacional y otras partes interesadas, más que de una alineación política formal. El debate sugirió que una transformación exitosa requiere tanto un liderazgo sólido como un sentido de implicación colectiva.

3. Sistemas de innovación impulsados por la tecnología frente a los impulsados por la ciencia

Una de las diferencias más marcadas entre ambas regiones se refería a la relación entre las universidades, la ciencia y la innovación. El modelo vasco se describió como históricamente impulsado por la tecnología, más que por la ciencia. Durante el declive industrial de la década de los 80, la inversión pública se dirigió hacia centros tecnológicos estrechamente vinculados a la industria, en lugar de destinarse principalmente a las universidades. Estos centros se convirtieron en la infraestructura central de innovación, ayudando a las empresas a modernizarse rápidamente y reforzando la competitividad del sector manufacturero. Las universidades, por el contrario, permanecieron en una posición más periférica dentro del sistema de innovación y se valoraban principalmente por su función de formar a profesionales cualificados, más que como generadoras centrales de conocimiento para la innovación. Esta trayectoria histórica sigue marcando el sistema de innovación vasco en la actualidad.

 

El ecosistema del Gran Mánchester, por el contrario, depende en mucha mayor medida de las universidades como actores centrales de la innovación. A partir de ahí, el debate se centró en cómo los futuros sistemas de innovación de ambas regiones podrían conectar mejor la capacidad tecnológica, la investigación científica y las exigencias de los retos sociales.

4. Industria manufacturera, desindustrialización y desarrollo territorial

La importancia de la industria manufacturera se puso de manifiesto en repetidas ocasiones. La decisión del País Vasco de mantener su compromiso con la industria durante el periodo de declive se describió como deliberada y, en aquel momento, poco convencional: en lugar de abandonar la industria manufacturera, la inversión pública apoyó la modernización tecnológica y la reestructuración industrial.

 

Los participantes señalaron que el Reino Unido siguió en gran medida el camino contrario, con una desindustrialización significativa y un mayor énfasis en la regeneración impulsada por el sector inmobiliario. Se debatieron las iniciativas actuales en el Gran Mánchester, entre ellas «Atom Valley» y los programas de materiales avanzados, como esfuerzos por volver a vincular la política de innovación con la industria manufacturera, la productividad y el desarrollo económico territorial.

5. Las universidades y los ecosistemas de innovación locales

El papel de las universidades suscitó un amplio debate. Los participantes señalaron varias aportaciones complementarias: formar y atraer talento, llevar a cabo investigación, apoyar los ecosistemas de innovación y colaborar con las empresas y las instituciones públicas. También se debatió si, en ocasiones, las universidades pueden llegar a tener un peso excesivo dentro de los sistemas de innovación locales y, por el contrario, si pueden permanecer insuficientemente conectadas con la economía y la sociedad en general.

 

Se prestó especial atención al reto de involucrar a las empresas más pequeñas y a aquellas que no se identifican como parte del ecosistema de innovación. Se compartieron ejemplos de colaboración con centros de formación profesional y programas de innovación aplicada que han logrado conectar con éxito el apoyo a la innovación con empresas que, de otro modo, podrían quedar excluidas de los debates sobre políticas.

6. Complejidad de los ecosistemas y arquitectura institucional

Varios participantes señalaron que ambas regiones operan actualmente en el marco de ecosistemas de ecosistemas cada vez más complejos. Esto suscitó preguntas sobre hasta qué punto resulta útil la complejidad institucional, si la existencia de múltiples organizaciones y niveles de gobernanza mejora la resiliencia o genera duplicidades, y cómo se puede lograr la coordinación sin caer en un exceso de burocracia.

 

El caso vasco se presentó como un sistema altamente interconectado y colaborativo en el que muchas instituciones operan con considerable autonomía, al tiempo que se mantienen ampliamente alineadas en torno a objetivos comunes. Se plantearon preguntas sobre cómo se mantiene esta alineación y si puede sostenerse a medida que se amplía la agenda y crece el número de actores.

7. Crecimiento inclusivo y resultados sociales

Un punto de especial interés fue la relación entre la innovación y la desigualdad. El debate se centró en si las políticas de innovación tienden a concentrar los beneficios en determinados sectores o lugares, y en cómo se pueden diseñar los sistemas para distribuir los beneficios de forma más amplia.

 

Se analizó la experiencia vasca como ejemplo de que el crecimiento impulsado por la innovación puede combinarse con la inclusión social cuando las políticas se inscriben en un marco más amplio de protección social, inversión en educación y gobernanza colectiva. Los participantes coincidieron en que los sistemas de innovación no deben evaluarse únicamente en función de indicadores económicos, sino también por su impacto social, su contribución al bienestar y su capacidad para fomentar la inclusión.

8. Retos comunes de cara al futuro

La conversación concluyó con la identificación de varios retos a los que se enfrentan ambas regiones:

  • Talento y demografía: atraer y retener a trabajadores cualificados, dar respuesta al envejecimiento de la población y competir a nivel internacional por el talento.

  • Inversión pública y privada: aprovechar eficazmente la inversión pública y aumentar el compromiso del sector privado con la innovación.

  • Nuevas misiones estratégicas: identificar futuros proyectos transformadores capaces de movilizar a diversos actores y evitar la complacencia basada en los éxitos del pasado.

  • Ciencia, tecnología y sociedad: establecer vínculos más sólidos entre la capacidad científica y las necesidades de la sociedad, y demostrar el valor público de la inversión en investigación e innovación.

  • Evaluación y aprendizaje: ir más allá de los indicadores a nivel de programa, comprender cómo evolucionan los ecosistemas de innovación a lo largo del tiempo y desarrollar mejores enfoques para evaluar el cambio sistémico.

El debate sugirió que el Gran Mánchester y el País Vasco ofrecen ejemplos contrastados, pero mutuamente enriquecedores, de políticas de innovación basadas en el territorio. Sus historias institucionales son muy diferentes, pero ambos casos subrayan la importancia del compromiso a largo plazo, las relaciones de confianza, unas instituciones cívicas sólidas y la capacidad de vincular las políticas de innovación con prioridades económicas y sociales más amplias.