Categoría Knowledge
ALC explora la dimensión cultural de los datos, la IA y la innovación social
A través de los Gemelos Digitales Sociales, ALC promueve la investigación sobre datos, inteligencia artificial e inteligencia colectiva con los principales centros de conocimiento de Estados Unidos, destacando la necesidad de basar la tecnología en la comprensión cultural y la innovación social sistémica.
Del 22 al 30 de septiembre, Agirre Lehendakaria Center llevó a cabo una intensa serie de reuniones e intercambios en Nueva York y Boston para reforzar su colaboración con la Universidad de Columbia y avanzar en la investigación sobre la conceptualización de los gemelos digitales sociales (SDT).
El programa estaba estrechamente relacionado con el trabajo que ALC lleva realizando desde hace tiempo en materia de análisis narrativo, construcción de la paz y gobernanza anticipatoria, lo que refuerza la idea de que la tecnología debe basarse siempre en la comprensión social y cultural. Uno de los aspectos centrales de la visita fue el potencial de los gemelos digitales sociales (SDT) como paradigma emergente. A diferencia de los gemelos digitales tradicionales, que replican activos físicos, los SDT tienen como objetivo representar sistemas sociales en evolución, capturando narrativas, percepciones y relaciones en tiempo real. Esta capacidad permite anticipar riesgos, explorar escenarios y co-crear respuestas de manera más adaptativa y sensible a las diferencias culturales.
La agenda de ALC incluyó sesiones con varios departamentos de la Universidad de Columbia, que abarcaron negocios, ingeniería y ciencias de datos. Estas conversaciones se centraron en cómo la gobernanza adaptativa, la inteligencia colectiva y la inteligencia artificial pueden converger para apoyar carteras de innovación que aborden misiones sociales complejas. Los intercambios en Nueva York también se extendieron a centros de investigación líderes como Google Research y Microsoft Research Lab, donde los debates giraron en torno a la IA ética, las infraestructuras de datos y el diseño inclusivo, e incluyeron una conferencia sobre cuestiones sociales complejas en la Escuela de Ingeniería.
En Boston, la agenda se amplió al MIT Media Lab, con visitas al City Science Lab y al Center for Constructive Communication (CCC), así como intercambios con el Departamento de Sociología de Harvard, entre otros. Estos debates pusieron de manifiesto las oportunidades de conectar los enfoques computacionales avanzados con la experimentación basada en la comunidad y la innovación social sistémica.
Fin de la Comunidad de Aprendizaje con Argia Fundazioa: explorando juntas la figura de Lokarria
Con la tercera y última sesión celebrada en Argia Fundazioa, hemos concluido un proceso de formación compartido en torno a la escucha, la interpretación colectiva y la co-creación de roles comunitarios.
Durante estas tres sesiones hemos trabajado de manera conjunta con personas activistas y profesionales de Argia, explorando nuevas formas de mapear, escuchar e interpretar el entorno, y co-creando la figura del “Lokarria” o conector/a comunitaria como elemento clave para fortalecer las redes y la colaboración.
Desde Argia subrayan que este recorrido ha sido “una muy interesante experiencia sobre mapear, escuchar e interpretar, pero sobre todo para entendernos desde un mismo lugar”. Además, destacan tres aprendizajes compartidos:
- El aprendizaje: conocer un entorno.
- La oportunidad: reconocer que hay un entorno.
- El reto: llegar a ser un entorno.
Este cierre no significa un final, sino un punto de partida para nuevas formas de colaboración, desde la innovación social y con la mirada puesta en seguir construyendo comunidad.
Maternidad y crianza en Euskadi
Artículo de ALC, publicado en el número 2 de la Revista K
Ilustraciones: Nere Gabantxo.
La maternidad y la crianza son experiencias múltiples, llenas de retos, desigualdades y decisiones que afectan de lleno a la vida cotidiana. En este número de la revista queremos poner en el centro estas experiencias, plasmarlas de forma honesta y cuestionar las estructuras que las sustentan. Porque crecer no es sólo una cuestión privada: es un proceso directamente relacionado con factores sociales, políticos y económicos, que muchas veces se hace invisible o se concibe como una responsabilidad exclusiva de la familia, sobre todo de las mujeres.
Hemos estado entrevistando a las madres de nuestro entorno y escuchando sus historias. A través de ellas hemos conocido a madres migradas como Farah, mujeres que, como Maitane, han elegido la maternidad sin pareja; padres como Xabi, en el camino hacia la paridad; madres que han abandonado el mundo laboral por el bienestar familiar, como Nerea; madres que ocupan un puesto de responsabilidad como Leire; mujeres que hacen un trabajo fundamental en la organización de otras familias, como Isabel, y cómo no, aitites y amamas.
Sus historias nos muestran las contradicciones, necesidades de apoyo y lagunas que tiene la crianza en nuestra sociedad. No queremos dar respuestas fáciles ni proponer modelos ideales, sino abrir el diálogo, compartir experiencias y resaltar los cambios necesarios. Al fin y al cabo, la crianza de los niños es responsabilidad de todos, aunque a menudo nos quieran hacer creer lo contrario.
Farah
· Mujer, 31 años
· Vive en Gasteiz, de origen marroquí
· Separada
· A su cargo tiene un niño de 6 años, Omar
· Trabaja en una empresa de cuidados a mayores
Farah llegó hace 10 años a Gasteiz desde Tánger. Se separó del padre de Omar hace tres años. Lleva a su hijo todos los días a la eskola de Judimendi. En el día a día se arregla como puede, pero reconoce que es complicado cuando Omar se pone malo, o tiene que gestionar el día a día ella sola. Ahora que es un poco más mayor se arregla mejor, cuando ha tenido problemas puntuales ha acudido a su red de amigas y madres, si no es imposible. Dice que le gusta llevar una vida muy tranquila, hace los recados, va al parque, recoge y lleva a Omar de la escuela y le gusta ponerse al día con las noticias después de cenar.
Maitane
· Mujer, 39 urte
· Donostia
· Soltera
· A su cargo tiene un niño de 4 años, Mikel
· Es fisioterapeuta
Maitane decidió ser madre por fecundación in vitro. Siempre había querido ser madre y hace 6 años inició el proceso de la fecundación in vitro, un camino que no fue nada sencillo. Desde siempre se imaginaba la maternidad como algo entre ella y el niño, no tanto ser madre soltera como concepto, sino simplemente no lo asociaba con estar en pareja. Perdió a su aita joven y creyó que podría hacerlo, como hizo su ama con ella y con su hermana pequeña. Ellas dos le ayudan mucho con las cosas que van surgiendo en el día a día: disfraces de carnavales, cuando Mikel se pone malo o cuando en alguna ocasión no puede salir del trabajo para llegar a recogerle a tiempo. Socialmente nota que hay cierto interés en su situación, pero no se siente juzgada, al contrario. Cree que aún queda mucho por hacer por las mujeres que están en su situación, por ejemplo considera que la equiparación de las bajas de maternidad y paternidad tiene que llegarles a ellas. Cree que equiparar esos permisos es clave para tener los mismos derechos.
Xabi
· Hombre, 35 años
· Gernika
· Vive con su pareja
· A su cargo una niña de año y medio, Uxue
· Trabajo. Jornada reducida en una fábrica de automoción
Xabier siempre ha querido ser aita, pero reconoce que la vida le ha cambiado de una manera que no esperaba. Hace todo lo que puede, pero cree que venimos de donde venimos, y que mientras que a su pareja le han enseñado a ser madre, a él nadie le ha enseñado a ser un padre corresponsable y siente que aunque cambie pañales y haya dado biberones, la carga principal la lleva su pareja. Está en jornada reducida y lleva a Uxue al parque, a los columpios, la recoge de la eskola y pasa mucho tiempo con ella, pero ni le compra la ropa, ni gestiona las horas con la pediatra ni tiene en mente todo lo que hay que comprar para las cenas de la semana, se lo tiene que pasar a su pareja. Cada vez reparten de manera más equitativa las etxeko lanak, pero siempre tiene más peso ella. Su pareja le dice que siente que la maternidad se ha individualizado, que ha dejado de ser algo comunitario, y que echa en falta, además de su corresponsabilidad, la de la sociedad, se siente muy sola en su maternidad.
Nerea
· Mujer, 34 años
· Baiona
· Vive con su pareja, están casados
· A su cargo. Dos niñas de 4 y 1 año, Lur y Maddi
· Trabajo. Reproductivo, no remunerado
Nerea trabajaba en una agencia de comunicación, pero después de tener a Lur, viendo que sus condiciones no eran las mejores y que su pareja tenía un trabajo estable y les salía peor contratar a personas que les cuidasen los niños y la casa, decidió darse unos años para la crianza. Además, Nerea ha optado por una lactancia 100% natural y alimentación ecológica, incompatible con su jornada laboral. Ahora con dos niñas está algo agobiada, pero sostiene que es una decisión suya. Su pareja hace algunas cosas y pasa tiempo con las niñas, pero claramente la crianza y el trabajo reproductivo corre de cuenta de Nerea, especialmente porque desde que se mudaron a Baiona ya no cuentan con una red cercana de padres y amigos. Echa en falta espacios adecuados para estar con otros padres y madres, no los ha encontrado en Baiona. Le suena que se ha creado una asociación de padres y madres, pero no participa.
Begoña y Txema
· Abuelos, 67 y 68 años respectivamente
· Algorta
· Jubilados
· 3 nietos, Julen, Asier y Laia
Begoña y Txema se han convertido en pilares fundamentales para sus hijos/as y nietos/ as. Aunque están jubilados, su día a día está marcado por las necesidades de la familia. Se encargan de los niños/as cuando los padres trabajan, los llevan y recogen del colegio y cuidan de ellos cuando están enfermos. Aunque disfrutan de su rol de aitite y amama, a veces sienten que tienen menos tiempo para ellos mismos. Creen que la sociedad actual se organiza de una manera totalmente incompatible con los cuidados, no solo de niños, sino de manera general. La estructura económica, laboral y social choca con las necesidades de cuidado y de bienestar integral. Creen que esto no es sostenible a largo plazo
Isabel
· Mujer, 59 años
· Iruña
· Vive con su marido
· Sus hijas son mayores, una de ellas está embarazada
· Trabajo. Limpiadora en una empresa de servicios de limpieza y cuidados
Isabel vive en Iruña con su marido. Tiene dos hijas ya mayores y va a ser abuela este otoño. Ha trabajado toda su vida en el sector de los cuidados. Actualmente trabaja por horas con varias familias, combinando limpieza con apoyo en la crianza: a veces lleva a los niños/as al colegio o los cuida un rato antes de que sus padres lleguen del trabajo. Normalmente los dos padres trabajan fuera de casa porque si no es imposible, recurren a ella para poder gestionarlo todo en el día a día de una manera más cómoda. Supone que a ellos les saldrá a cuenta. Ve que la conciliación es complicada para la mayoría de las familias con las que trabaja y que el apoyo de trabajadoras como ella se ha vuelto indispensable. Se pregunta cómo será con su hija, pero eso sí, ya le ha advertido de que una vez el bebé nace, ella pasará a segundo plano.
Leire
· Mujer, 41 años
· Arrasate
· Pareja
· A su cargo. Tiene un niño de 4 años, Beñat
· Trabajo. Ingeniera en una cooperativa, puesto directivo
Leire trabaja en una empresa de ingeniería con un puesto de alta responsabilidad. Su jornada es exigente y requiere viajes frecuentes, lo que dificulta la conciliación. Aunque su pareja también trabaja, siente que la carga mental recae en gran parte sobre ella: organizar la ropa del niño, gestionar actividades extraescolares y las reuniones del colegio, además de las urgencias del día a día. Cree que el entorno laboral sigue penalizando la maternidad y que no hay un verdadero compromiso con la conciliación.
LOKARRIA
Los desafíos en el ámbito sociosanitario han sido el punto de partida para el desarrollo de nuevos roles a nivel internacional que catalicen lo público, lo comunitario y lo privado. La conectora comunitaria, social bróker en los países anglosajones, o lokarria en euskera, es un concepto en construcción, que da lugar a diversas interpretaciones y definiciones, que hace referencia a esta labor de articulación e “institucionalización comunitaria” de los cuidados.
De manera extendida, suele referirse a la persona que desempeña un rol comunitario en el que vincula de forma activa los recursos existentes con las personas de la comunidad, es decir, se entiende como un nodo de integración y amplificación entre los recursos públicos, privados y comunitarios existentes. Si bien esta actividad es necesaria, y etimológicamente se define como conector (lotu), en el contexto actual es insuficiente.
Se trata de un rol generador de capital social en las comunidades en las que se enmarca, capaz de estructurar de alguna manera el auzolan y adaptarlo a la actualidad cuando éste no se da de manera orgánica.
El objetivo final de quien ocupa el rol es generar un cambio en la comunidad sobre la forma en la que se construye un nuevo sistema de cuidados. Un nuevo sistema que integra los servicios públicos, la actividad privada que está operando de manera formal e informal y la gran variedad de iniciativas comunitarias que normalmente permanecen ocultas. La puesta en marcha de este rol implica repensar la manera de entender cómo trabajar con la comunidad para que ésta sea un espacio inclusivo, acogedor y diverso, donde las personas en soledad no deseada, por el motivo que sea (envejecimiento, discapacidad…), puedan participar y contribuir como ciudadanas de pleno derecho.
La conectora comunitaria o lokarria no se limita a identificar y conectar los recursos en un momento dado, sino que facilita espacios de escucha y co-creación permanente para poder experimentar con nuevas soluciones que respondan en tiempo real a las necesidades y cambios en la comunidad. La conexión o mediación comunitaria aporta un profundo conocimiento del territorio y su labor no solo impacta en el ámbito individual, mejorando la calidad de vida de las personas con determinadas necesidades de atención, sino que también impulsa un cambio cultural en la sociedad, generando un mayor entendimiento de los problemas complejos, respeto hacia la diversidad del ecosistema y un modo de vida más comunitario.
Potenciar e impulsar este rol de manera estructural (formación, educación, financiación, reconocimiento) en todas las comunidades de Euskadi catalizaría los diferentes elementos pertenecientes a un nuevo sistema de cuidados. El conector comunitario desempeña un papel fundamental en el fortalecimiento y desarrollo de la comunidad desde un marco de innovación social por lo que ofrece una alternativa a la “privatización” de servicios públicos que tan malos resultados ha generado tanto en la calidad como en la buena gestión de recursos públicos (Fantova, 2024).
Entre los principales retos a los que se enfrenta esta nueva figura de innovación social, destaca la necesidad de demostrar su valor para todos los agentes del sistema: instituciones públicas, empresas y agentes sociales. En lugar de entenderlo como un nuevo competidor por los escasos recursos existentes, debe ser capaz de demostrar que amplifica el impacto de las iniciativas existentes. En este sentido, puede medirse el ahorro que genera respecto al sistema actual y atraer nuevas inversiones para iniciativas colaborativas.
Algunas entidades sociales y administraciones consideran que ya están desarrollando funciones similares a las del conector, y que esta figura es por lo tanto redundante. Por ello, es clave demostrar el valor añadido de esta figura en la práctica. El papel del conector propone adoptar un enfoque de innovación social en un ámbito donde, con las herramientas actuales disponibles, no se está logrando el impacto deseado. ALC acompaña diferentes procesos en los que se experimenta con esta figura en contextos y ámbitos muy diferentes (no solo el ámbito sociosanitario, también en los procesos de transición justa como es el caso de la mediación comunitaria).
(1) El trabajo del conector/a contribuye a generar capital social y establece una clara premisa: está al servicio de la comunidad, no de las instituciones públicas, empresas o entidades sociales que prestan estos servicios. Muchos de los retos abordados a nivel comunitario (enfermedad avanzada, soledad no deseada, cuidados en el final de la vida, desinstitucionalización de determinados servicios) no encuentran fácilmente respuesta por parte de los servicios sanitarios, y por lo tanto, el apoyo de los demás sectores, ámbitos sociales y comunidad en su conjunto adquiere una gran relevancia.
(2) Los nuevos roles comunitarios surgen como una pieza clave para garantizar una mayor conexión entre las iniciativas que impulsan las instituciones, empresas y organizaciones en el ámbito de los cuidados. El valor añadido de estos roles es promover nuevas capacidades para garantizar que existe una conexión permanente entre las percepciones de una determinada comunidad y las estrategias e intervenciones que se están desarrollando.
(3) Se ha identificado una dificultad muy importante a la hora de recoger información cualitativa que nos muestre los comportamientos y percepciones sociales. En general, existe dificultad para entender de una manera profunda las dinámicas sociales y cómo interactuar en ellas. Por ello, se ha consensuado que en próximos pasos se profundice en observar las distintas herramientas existentes para escuchar la diversidad de voces de un territorio y poder trabajar en la construcción de infraestructuras de cambio e innovación social que estén conectadas con las percepciones comunitarias.
Segunda sesión de Cambio Sistémico con Rethink Ireland: Escalar e Invertir
El pasado 18 de septiembre celebramos la segunda sesión online del Workshop de Cambio Sistémico en Rethink Ireland. Esta vez, el encuentro se centró en un paso clave del proceso: cómo escalar e invertir de manera colaborativa en la cartera de salud mental en Irlanda.
Se compartieron los aprendizajes recogidos hasta ahora con el Ktool, la herramienta que está permitiendo mapear actores, iniciativas y narrativas en torno a la salud mental. Se presentaron avances en los módulos de mapeo y escucha, y los equipos locales aportaron sus experiencias para identificar tanto los retos como los elementos que aportan valor a este proceso.
Además, abrimos un espacio de reflexión colectiva sobre cómo mejorar la información recogida y cómo conectar los distintos componentes del Ktool con las fases de interpretación colectiva y co-creación. La conversación también abrió la puerta a un nuevo tema central: las estrategias de escalado y financiación que permitan dar sostenibilidad y alcance a las iniciativas de la cartera.
En grupos de trabajo, las y los participantes comenzaron a señalar posibles áreas de co-creación, que serán clave para seguir fortaleciendo la dimensión colectiva del proceso.
La sesión concluyó con un plan de acción común, que incluye revisar y completar los perfiles y la lista de iniciativas, enviar materiales sobre escalado y financiación e identificar conjuntamente áreas de co-creación a integrar en la cartera. En la tercera sesión, que se celebrará en octubre presencialmente en Dublín, miembros de ALC participarán para consolidar una estrategia común de inversión y escalado para la salud mental en Irlanda.
Rethink Ireland y ALC impulsan un mapeo digital del ecosistema de salud mental en Irlanda
K-Tool 2.0: IA para acompañar transiciones sociales
K-Tool evoluciona en dos dimensiones: por un lado, mejora su gestión, carga de información, comprensión y usabilidad; por otro, incorpora Inteligencia Artificial para potenciar el análisis narrativo, automatizar procesos y apoyar la toma de decisiones en ecosistemas sociales complejos.
En los últimos meses K-Tool ha entrado en una nueva fase de desarrollo. Diseñada como plataforma colaborativa para abordar retos sociales complejos a través del mapeo de ecosistemas, la escucha profunda, el análisis de narrativas y la gestión de carteras de experimentación, la herramienta está integrando de forma progresiva capacidades de Inteligencia Artificial en todos sus módulos.
La incorporación de IA tiene dos objetivos principales: automatizar tareas de carga y organización de información, y potenciar el análisis narrativo profundo y segmentado que hasta ahora se aplicaba de forma manual. Esto se traduce en mejoras funcionales como la transcripción automática y análisis de audios, el análisis de imágenes, vídeos y textos relevantes para comprender mejor las dinámicas sociales existentes, la extracción de citas significativas y detección de patrones narrativos, la generación de perfiles (diferentes posiciones ante una misma realidad) y la posibilidad de hacer consultas sobre el conjunto de datos mediante un asistente inteligente, el K-Pilot.
Siguiendo los criterios metodológicos construidos por Agirre Lehendakaria Center y AC4-Columbia University a lo largo de más de 10 años de experiencia en análisis de narrativas e inclusión de la dimensión cultural de los procesos de innovación social, testada en más de 20 países y diferentes escalas, se prevé ofrecer un panel de evaluación evolutiva que muestre cómo evolucionan las percepciones a lo largo del tiempo y si la cartera de proyectos responde o no (o parcialmente, o contradice) a las diferentes percepciones.
K-Tool también permitirá integrar más fácilmente a agentes relevantes y sugerir conexiones automáticas entre proyectos y actores, lo que facilita la detección de sinergias y vacíos en los ecosistemas. Todas estas funcionalidades contarán con opciones de validación y contraste en tiempo real, alimentando el modelo constantemente para asegurar que la automatización actúe como apoyo y no como sustituto del trabajo desarrollado hasta ahora.Junto a estas funciones, se está trabajado en la mejora de la accesibilidad y uso, con una nueva landing page más clara y accesible para diferentes públicos y la incorporación de guías explicativas.
Estas nuevas funcionalidades, cuyo desarrollo continuará en los próximos meses, reforzarán la dimensión cultural y anticipatoria de K-Tool, aumentando su utilidad para la toma de decisiones en contextos complejos. Los datasets cualitativos identificados y generados para los diferentes proyectos a través de procesos de escucha tradicional y recogida de información de redes, vídeos y audios, nos permitirán mejorar la estructura de los datos cualitativos y captar matices, diversidad y cambios sociales, enriqueciendo los datos con contexto socio‑cultural y seguimiento temporal, necesarias para análisis narrativos efectivos.
De cara al futuro, los corpus de datos generados en los distintos procesos permitirán modelar y simular escenarios de impacto potencial: desde efectos directos de proyectos hasta impactos adyacentes (por ejemplo, el aumento del precio de la vivienda) o transformaciones narrativas. Esto abrirá la puerta a evaluaciones a gran escala de cambios más significativos en las percepciones sociales.
Lokarriak: Comunidad de aprendizaje en Fundación Argia
El 16 de septiembre se celebró en Argia Fundazioa la primera sesión de la Comunidad de Aprendizaje de Lokarriak, en la que ALC impartió un taller orientado a fortalecer el papel de las personas que actúan como nexo entre la comunidad y las organizaciones sociales.
Esta primera sesión estuvo centrada en compartir experiencias comunitarias e introducir las bases del mapeo sistémico, una herramienta clave para comprender la complejidad de los contextos locales y visualizar posibles conexiones entre actores, iniciativas y necesidades.
El itinerario de aprendizaje continuará con una segunda sesión orientada al mapeo sistémico y la introducción a la escucha comunitaria, y finalizará con una tercera sesión en la que se trabajará la escucha comunitaria y la interpretación colectiva.
La figura de Lokarri resulta fundamental para promover procesos de transformación local, ya que facilita la creación de puentes entre personas, colectivos e instituciones. Su papel no solo ayuda a identificar necesidades y oportunidades en el territorio, sino que también contribuye a generar confianza, impulsar la colaboración y fortalecer el sentido de pertenencia dentro de la comunidad.
Erasmus+ Youth Pulse: impulsando la participación juvenil y la innovación social en Europa
Durante los próximos seis meses, el Agirre Lehendakaria Center y Young Social Innovators (Irlanda del Norte) trabajarán conjuntamente en un proyecto del programa Erasmus+, que promueve intercambios internacionales y proyectos en los ámbitos de juventud, educación y formación.
El proyecto Youth Pulse tiene como objetivo comprender mejor las actitudes y perspectivas de la juventud en Irlanda y en Euskal Herria, sentando las bases para la creación de un panel de opinión juvenil a nivel de la Unión Europea. Este panel permitirá a los jóvenes conocer con mayor detalle las desigualdades, los activos y los valores compartidos en sus comunidades, fomentando la ciudadanía activa y la innovación social.
El proyecto plantea tres resultados principales:
Mapeo – recoger la visión y experiencias de la juventud.
Diseño del panel – elaborar un plan para un panel juvenil a nivel de la Unión Europea.
Libro Verde – presentar un documento de consulta que fomente la participación y la ciudadanía activa de los y las jóvenes.
Cuestión de tiempo
Artículo de Elena Tarifa, y Marta Junqué, publicado en el número 2 de la Revista K
Fotografías: Vicente Paredes.
La conciliación en 2003 era una quimera. En la obra coral “Malabaristas de la vida: mujeres, tiempos y trabajos” (VVAA, (Icaria editorial, 2003) se analizaba el fenómeno de la doble presencia de las mujeres en los ámbitos laborales y de cuidados, así como los graves costes que esto conlleva para su salud y bienestar, y se apuntaba la solución pasaba por una nueva organización social que pusiera el sostenimiento de la vida humana en el centro.
Más de 20 años después, y a pesar de los avances logrados en las dos últimas décadas, nos seguimos enfrentado al desafío de lograr una verdadera conciliación del tiempo laboral y personal, y que ésta sea igualitaria para hombres y mujeres. Así, todavía persisten brechas significativas que afectan principalmente a las mujeres y que tienen su origen en una organización del tiempo profundamente desequilibrada.
Es indudable que la conciliación entre la vida laboral y familiar sigue siendo un reto pendiente en Euskadi. Y esta conciliación tiene un claro sesgo de género: según datos del Ministerio de Igualdad, el 92% de las personas que abandonan su trabajo para cuidar a niños, mayores o personas enfermas son mujeres. En el caso de quienes optan por una jornada reducida para cuidar, el porcentaje alcanza el 93% (2).Desglose Euskadi?
Esta situación tiene graves consecuencias para las mujeres a lo largo de toda su vida profesional, penalizando su remuneración, su evolución y su ascenso laboral. A pesar de la creciente presencia de las mujeres en el mercado laboral remunerado, y tal y como reconocen Eurofound y el Instituto Europeo para la Igualdad de Género, “aunque la igualdad de género ha aumentado en la UE durante las últimas décadas, el ritmo del progreso ha sido lento”. La segregación por género en el mercado laboral, así como la división del trabajo por género en la sociedad, es una característica que persiste en casi todos los países.
Esto se refleja en la brecha salarial de género, que según un informe de Emakunde en 2021 en Euskadi se encuentra alrededor del 22%. Al ritmo actual, ClosinGap estima que se necesitarán 39 años más (hasta 2062) para cerrar completamente esta brecha entre hombres y mujeres. Por otra parte, la representación femenina en puestos de alta dirección y consejos de administración sigue siendo baja: según el EUSTAT, en 2023 sólo el 32,8% de los puestos directivos en grandes empresas estaban ocupados por mujeres (6).
Otros datos nada sorprendentes de la última encuesta de la asociación estatal Yo No Renuncio revelan que el 75% de las mujeres ha cambiado su trayectoria laboral al convertirse en madre y que 7 de cada 10 mujeres se sienten solas a la hora de criar a sus hijos por ser las responsables de su cuidado. Además, el 68% de las madres hubiera tenido más hijos si contara con medidas de conciliación que no penalizaran su salario.
Uno de los aspectos menos visibles, pero más preocupantes de esta desigualdad es la denominada pobreza de tiempo, que afecta de manera desproporcionada a las mujeres y que implica no disponer de tiempo suficiente para el descanso y el desarrollo personal tras cumplir con las obligaciones laborales y familiares. Las mujeres trabajadoras son las que sufren una mayor pobreza de tiempo, ya que tienen una doble carga (trabajo remunerado y no remunerado) y mucho mayor que los hombres.
Y es que, en los países industrializados y en desarrollo, las mujeres aún se encargan de gran parte del trabajo de cuidados, mientras que son pocos los hombres que reducen significativamente sus horas de trabajo remunerado para tomar parte en estas responsabilidades. Con datos de 2016 (Eurostat) las mujeres europeas dedican el doble del tiempo a los cuidados (no pagados) que los hombres: 16 horas más a la semana.
Esta gran diferencia en el reparto del tiempo de cuidados explica por qué la mayoría de los permisos de trabajo a tiempo parcial y teletrabajo los solicitan mujeres, por qué tienen menos tiempo libre o de ocio y por qué las mujeres trabajadoras se sienten más estresadas. Esto no representa solo un problema de igualdad, sino también tiene consecuencias en acceso a los recursos, en la salud (física y mental) y en el modelo productivo y social.
Estos desequilibrios tienen su origen en factores culturales y estructurales profundamente arraigados: por una parte, está la persistencia de roles de género tradicionales que asignan a las mujeres la mayor parte de las responsabilidades de cuidados y tareas domésticas; por otra, por un modelo de organización del trabajo que prioriza el presentismo y las largas jornadas, dificultando la conciliación. Además, es palpable la insuficiencia de servicios públicos de cuidado infantil y de personas dependientes, y la escasa armonización de los diferentes usos del tiempo, trabajo, escuela, comercio, servicios, ocio, etc., pero, sobre todo, por la falta de corresponsabilidad en el ámbito familiar y social, principalmente por parte de los hombres.
Todo ello configura un escenario en el que las mujeres efectivamente se ven obligadas a realizar malabarismos para compatibilizar trabajo, familia y vida personal, lo que repercute negativamente en su salud, desarrollo profesional y calidad de vida.
El derecho al tiempo es un concepto emergente que plantea la necesidad de garantizar que todas las personas puedan disponer libremente de tiempo suficiente para desarrollar sus proyectos vitales de forma plena y equilibrada.
Este derecho implica reconocer que el tiempo es un recurso fundamental para el bienestar y la realización personal, y que su distribución desigual es una fuente de inequidad social. Como señala Joan Francesc Pont Clemente, la capacidad de disponer del tiempo libremente ha sido siempre una fuente de desigualdad: unos tenían tiempo; otros no lo tenían.
Así, la búsqueda del reconocimiento formal del derecho al tiempo busca superar la lógica tradicional que reduce el tiempo a una mera mercancía, intercambiable por salario, en el ámbito laboral. En su lugar, propone una concepción más amplia que contemple las múltiples dimensiones de la vida: trabajo remunerado, cuidados, descanso, ocio, formación, participación social, etc.
Superar esta lógica ayudaría a promover la igualdad de género, al visibilizar y valorar el tiempo dedicado a los cuidados, tradicionalmente asumidos por las mujeres, y mejoraría la salud física y mental de las mujeres.
Contar con tiempo para la formación y el crecimiento personal también permitiría a las personas desarrollar todo su potencial y contribuiría al aumento de la productividad. Y por último, pero no menos importante, fortalecería la cohesión social: el tiempo para la participación cívica y comunitaria también es clave para construir sociedades más democráticas y solidarias.
Tradicionalmente, se han dividido las 24 horas del día en tres partes más o menos iguales: ocho horas de trabajo, ocho de descanso y ocho de ocio. Sin embargo, este modelo ya no responde a las necesidades de la sociedad actual. Es momento de pasar del triángulo el rombo, incorporando los cuidados como una cuarta dimensión fundamental.
Así, el reconocimiento del derecho al tiempo implicaría pasar del tradicional “triángulo” a un nuevo “rombo del equilibrio vital” que incorpore también el tiempo para los cuidados. Este nuevo modelo reivindica un reparto más equitativo entre trabajo remunerado, cuidados, descanso y tiempo libre.
En definitiva, defender el derecho al tiempo significa apostar por este equilibrio vital, una sociedad más justa, saludable y sostenible e igualitaria, donde todas las personas puedan desarrollarse plenamente.
Ante los retos planteados, gobiernos, empresas y organizaciones sociales están comenzando a implementar diversas iniciativas para promover la conciliación y el derecho al tiempo. Se trata de las políticas del tiempo, es decir, políticas cuyo principal objetivo es mejorar los usos del tiempo y los horarios.
Históricamente estas políticas se empezaron a implementar en gobiernos locales, especialmente en Italia y Francia. Referencia Barcelona en el año 2000 se convirtió en el primer Ayuntamiento en tener políticas del tiempo y hacerlo desde una consellería propia. Pero no fue hasta el 2022, después de la pandemia, donde el valor del tiempo y de los cuidados se pusieron en el centro de muchas agendas políticas y sociales. Desde entonces, diversos gobiernos estatales, regionales y locales, han comenzado a reparar en políticas del tiempo.
Francia fue pionera en 2017 al aprobar una ley que reconoce el derecho de los trabajadores a no responder emails o llamadas fuera del horario laboral, la llamada “desconexión digital”.
Países como Islandia, Suecia o Japón están experimentando con la reducción de la jornada laboral, testando la semana laboral de 4 días, reportando mejoras en productividad y bienestar de las personas trabajadoras. Suecia también ofrece 480 días de permiso parental por hijo/a, de los cuales 90 están reservados para cada progenitor, de manera totalmente igualitaria, fomentando la corresponsabilidad.
En Catalunya, el programa TempsXCures de la Generalitat garantiza servicios de cuidados fuera del tiempo escolar, destinados a niños y niñas y adolescentes de 0 a 16 años con servicios de canguraje que se prestan por todo el territorio, a través de los entes locales, y que del 2021 al 2023 han ofrecido 526.206 actuaciones, liberando 32.404.163 horas a las familias en Catalunya. El programa Respir, impulsado por la Diputación de Barcelona, proporciona estancias temporales en residencias para personas mayores dependientes, permitiendo el descanso de sus cuidadores/ as habituales. Y el Pacto del tiempo de Barcelona busca el compromiso del Ayuntamiento, las organizaciones sociales y económicas (empresas, asociaciones, fundaciones, agentes sociales, colegios profesionales, redes, grupos, ...) para conseguir una organización social del tiempo más saludable, igualitaria, eficiente y sostenible.
En Bizkaia, existe la Red de empresas Denbbora , una iniciativa de colaboración público- privada, impulsada por el Ayuntamiento de Bilbao y la Diputación Foral de Bizkaia, para promover un cambio cultural en las organizaciones hacia una mejor gestión de los usos del tiempo, que facilite la conciliación y la corresponsabilidad en la vida laboral, familiar, personal y social.
A nivel estatal existe un Proyecto de Ley de Usos del Tiempo y Racionalización Horaria, anunciada por el Gobierno estatal. Esta ley debería abordar de manera integral los diversos aspectos que afectan a la organización del tiempo social, incluyendo la reducción de la jornada laboral, la promoción de horarios más racionales, el fomento de la corresponsabilidad en los cuidados y la garantía de servicios públicos de calidad. Sería la primera regulación del mundo en abordar estas cuestiones.
A nivel internacional existe la Declaración de Políticas del Tiempo, un compromiso firmado ya por más de 200 organizaciones internacionales para hacer avanzar el derecho al tiempo para todo el mundo a nivel mundial, que han firmado ya actores destacados a nivel internacional, como la Asociación Internacional de Investigación en Usos del Tiempo, el grupo de personas trabajadoras del Consejo Económico y Social Europeo, el Centro de Estudios Metropolitanos TUI Berlín, la Sociedad Europea por los Ritmos Biológicos o ciudades como Estrasburgo, Barcelona, Milán y Montevideo.
En conclusión, avanzar hacia el pleno reconocimiento del derecho al tiempo es un desafío complejo pero ineludible para construir una sociedad más igualitaria, así como más saludable y sostenible. Solo así podremos garantizar que todas las personas, independientemente de su género o condición familiar o social, puedan desarrollar plenamente sus capacidades y aspiraciones vitales y disfrutar de una vida equilibrada y satisfactoria.
Para lograrlo, es necesario generar espacios que ayuden a aunar los esfuerzos conjuntos de gobiernos, empresas y sociedad civil. Las políticas de tiempo, incluyendo medidas de conciliación de la vida laboral y privada, deben situarse en el centro de las agendas políticas y empresariales, reconociendo su centralidad para mejorar la salud, la igualdad, la productividad y la sostenibilidad de nuestras sociedades.
En definitiva, el camino hacia una verdadera conciliación y el reconocimiento del derecho al tiempo ha comenzado a andar, y los pasos que sigamos dando determinarán el futuro de nuestra sociedad. Es hora de repensar nuestra relación con el tiempo y construir un modelo social más justo, igualitario y equilibrado para todo el mundo.
¿Quieres recibir la Revista K? Completa el formulario que encontrarás en este enlace.
Informe preliminar del proceso de escucha en Busturialdea-Urdaibai
Este miércoles 23 de julio, ALC ha presentado en el Elkartegi de Gernika el primer informe resultado del proceso de escucha desarrollado en la comarca de Busturialdea-Urdaibai. Este proceso, basado en más de 500 entrevistas individuales y cinco sesiones de interpretación colectiva, junto con un mapeo exhaustivo de agentes e iniciativas locales, busca comprender en profundidad las percepciones y narrativas sociales vinculadas a la posible ampliación del Guggenheim Bilbao Museoa y el desarrollo del territorio. Éstas son las principales conclusiones:
Pluralidad. La participación está siendo muy plural y activa. Hemos recogido ya más de 500 narrativas y hemos identificado a otras 400 personas a través del proceso de bola de nieve que serán entrevistadas en los próximos meses. La mayoría de estas narrativas pueden leerse íntegramente en la plataforma digital habilitada para este proceso, de manera anonimizada y con autorización expresa de los y las participantes. Agradecemos sinceramente la confianza que han mostrado estas personas en el trabajo de Agirre Lehendakaria Center y respetamos profundamente a las que no han querido participar. Nuestro objetivo es tratar de entender en profundidad las opiniones tanto de unos como otros y que su perspectiva quede reflejada en este informe.
Sesgo metodológico. El proceso de escucha ha identificado hasta el momento 5 narrativas principales. Aunque la muestra sobre la que estamos trabajando sea ya significativa, es muy importante recordar que este avance de resultados no significa prevalencia. El proceso de bola de nieve permite que en una primera fase se recojan las opiniones de las personas más interesadas y activas, por lo que puede producirse una distorsión del resultado final. Durante los próximos meses, veremos si se confirman estos patrones o debemos introducir matices y correcciones. Todavía falta recoger más opiniones de las personas migradas, entender mejor la perspectiva de las personas más jóvenes y más mayores, y de los principales actores culturales del territorio.
Gobernanza colaborativa. Las 5 narrativas identificadas coinciden en que no ha existido la suficiente información sobre el proyecto y que es necesario replantear la forma en la que se abordan este tipo de iniciativas. Tanto los que están a favor como los que están en contra, y sobre todo los que no expresan una opinión definida, consideran que no disponen de la información necesaria y solicitan a las instituciones vascas que la compartan en tiempo real. Consideran que la transparencia podría disipar dudas sobre los diferentes pasos que ya se están dando.
Esta demanda viene acompañada de una reflexión más profunda sobre cómo deben abordarse los proyectos estratégicos de gran calado. De manera específica, se plantea la necesidad de incorporar una mirada de “gobernanza colaborativa” en la que las instituciones dialoguen con los agentes sociales, las empresas y los centros de conocimiento durante todo el proceso, no sólo al principio o al final. De la misma manera en la que se han abierto nuevos foros de gobernanza colaborativa para discutir la transformación del sistema vasco de salud, el modelo energético o las políticas de seguridad, este tipo de iniciativas estratégicas deberían seguir un modelo de actuación similar.
Necesidad de profundizar. Como en todos los debates sociales que generan opiniones encontradas, las narrativas recogidas consideran que puede existir cierta dificultad a expresar opiniones públicas sobre esta cuestión y que el proceso de escucha debe hacer un esfuerzo especial en identificar estas posibles narrativas ocultas.
Desarrollo Humano Sostenible. A pesar de las diferencias y matices, todas las narrativas se construyen desde el compromiso con el Desarrollo Humano Sostenible. Las personas que llevan décadas trabajando en el impulso de la reserva de la biosfera consideran que se ha producido una evolución muy positiva en la comarca. Anteriormente se veía la declaración de reserva de la biosfera como un posible freno al desarrollo económico y esta narrativa ha evolucionado positivamente. Existe un gran consenso sobre esta cuestión y hasta la fecha, es muy destacable que no hayamos recogido ninguna narrativa “negacionista” sobre el cambio climático o que se posicione fuera del marco de valores asociado al desarrollo humano sostenible.
El modelo de desarrollo. La mayoría de patrones identificados comparten que el debate de fondo está relacionado con el modelo de desarrollo de la comarca. Busturialdea reúne las condiciones necesarias para proyectarse al mundo como un laboratorio de innovación y experimentación avanzada que sea capaz de combinar desarrollo social, económico y protección medioambiental. Hasta el momento, el proceso de escucha y los trabajos vinculados al plan estratégico para el desarrollo de la comarca han caminado en paralelo, pero en el futuro podrían interconectarse.
Estas voces solicitan un nuevo modelo de turismo y ofrecer soluciones concretas a los problemas de vivienda y transporte que genera el modelo actual. Todas las narrativas coinciden en que durante los últimos 10 años ha cambiado la manera en la que la sociedad vasca entiende el valor del turismo, no solo en Urdaibai. Si hace una década atraer visitantes a una comarca en desarrollo era interpretado positivamente, en la actualidad existe una visión mucho más crítica sobre los impactos reales que genera. Lo que antes era sinónimo de prosperidad, hoy genera dudas y resistencias por su impacto directo en vivienda, movilidad, servicios y cohesión social.
La ubicación como elemento simbólico. La posible ubicación del museo es una cuestión central. El proceso de escucha ha permitido constatar que no hay una oposición frontal a la posibilidad de desarrollar nuevas infraestructuras culturales. Sin embargo, la ubicación en Murueta genera rechazo en diferentes perfiles y se ha convertido en un punto de fricción simbólica, cargado de valores ambientales, históricos y emocionales para la comunidad. Repensar la localización, dimensión y naturaleza de las posibles ubicaciones del museo permitiría reiniciar el debate.
Proyecto museístico. Las narrativas más especializadas en las industrias culturales demandan mayor claridad y definición del proyecto museístico. Consideran que se ha presentado el continente, pero se ha hablado poco del contenido y de la pertinencia de una nueva infraestructura de estas características. Las personas entrevistadas hasta el momento muestran una necesidad de identificarse con todo proyecto estratégico que tenga vocación transformadora, así como de ligarlo a la identidad de la comarca. En opinión de estos sectores, la especialización en arte y naturaleza no debería estar reñida con una mayor presencia del arte contemporáneo vasco de vanguardia.
Contradicciones. Como es natural, todas las narrativas presentan contradicciones. Reclamamos compromisos medioambientales, que no aplicamos en nuestra vida diaria. Criticamos el modelo de turismo pero luego nos beneficiamos en la medida en la que podemos, en nuestro entorno o cuando visitamos otros lugares. Este proceso de escucha permite visualizar estas contradicciones y aceptarlas con naturalidad, con el objetivo de que la discusión pública nos permita aceptar la parte de verdad que existe en las opiniones de los demás y ser más autocríticos con nuestras propias posiciones.
Responder desde la política. Este proceso no es vinculante, pero está permitiendo identificar preguntas y sugerencias tan legítimas como razonables. Corresponderá a las instituciones valorarlas y comunicar sus impresiones y posibles actuaciones futuras. El enfoque de escucha profunda no reemplaza la decisión, pero ofrece la base para diseñar políticas públicas que se sostengan en el tiempo porque hacen un esfuerzo especial por entender los marcos de sentido de la ciudadanía. En un nivel más profundo, este debate nos permite hablar de qué modelo de desarrollo queremos para la comarca (y para el conjunto de Euskal Herria) y cómo deben activarse los procesos de gobernanza colaborativa con una fuerte perspectiva comunitaria.
Proyecto museístico. Las narrativas más especializadas en las industrias culturales demandan mayor claridad y definición del proyecto museístico. Consideran que se ha presentado el continente, pero se ha hablado poco del contenido y de la pertinencia de una nueva infraestructura de estas características. Las personas entrevistadas hasta el momento muestran una necesidad de identificarse con todo proyecto estratégico que tenga vocación transformadora, así como de ligarlo a la identidad de la comarca. En opinión de estos sectores, la especialización en arte y naturaleza no debería estar reñida con una mayor presencia del arte contemporáneo vasco de vanguardia.
Contradicciones. Como es natural, todas las narrativas presentan contradicciones. Reclamamos compromisos medioambientales, que no aplicamos en nuestra vida diaria. Criticamos el modelo de turismo pero luego nos beneficiamos en la medida en la que podemos, en nuestro entorno o cuando visitamos otros lugares. Este proceso de escucha permite visualizar estas contradicciones y aceptarlas con naturalidad, con el objetivo de que la discusión pública nos permita aceptar la parte de verdad que existe en las opiniones de los demás y ser más autocríticos con nuestras propias posiciones.
Responder desde la política. Este proceso no es vinculante, pero está permitiendo identificar preguntas y sugerencias tan legítimas como razonables. Corresponderá a las instituciones valorarlas y comunicar sus impresiones y posibles actuaciones futuras. El enfoque de escucha profunda no reemplaza la decisión, pero ofrece la base para diseñar políticas públicas que se sostengan en el tiempo porque hacen un esfuerzo especial por entender los marcos de sentido de la ciudadanía. En un nivel más profundo, este debate nos permite hablar de qué modelo de desarrollo queremos para la comarca (y para el conjunto de Euskal Herria) y cómo deben activarse los procesos de gobernanza colaborativa con una fuerte perspectiva comunitaria.
DESCARGA EL INFORME PRELIMINAR:
Ver más